Las huellas del agua
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- Created: Tuesday, 18 June 2019 14:55
- Published: Tuesday, 18 June 2019 14:55
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Para bien o para mal las aguas en su tránsito dejan huellas indelebles, esa realidad permite apreciar por donde corren las corrientes, tanto como parte del ciclo vital o sencillamente provocadas por la desidia y el descuido humano.
Tal es el caso de Van Troy II, uno de los repartos de apartamentos del municipio de Caibarien, en Villa Clara, allí la falta de control de los vecinos sobre el agua que la Empresa de Acueductos y Alcantarillados (EAA) oferta, provoca que de una de sus turbinas, después que el recipiente se llena, las sobrantes corren durante toda la noche.
Esta solución, al decir de los vecinos del otro reparto, puede existir con el solo hecho de contratar un turbinero, como hay en otros sitios, persona dedicada a velar el llenado del embalse y luego cerrar la vía de acceso.
En lugar de encontrar la solución definitiva colocaron un tubo en el tanque ubicado sobre el techo del edificio, para que toda el agua sobrante caiga directamente en la tierra y no dañe las paredes y balcones del inmueble.
Esta verdad no es privativa de Caibarien, son muchos los sitios en los cuales los hombres no se esfuerzan por cuidar y proteger las aguas de consumo humano, recurso natural deficitario en el mundo.
Cuba es una Isla, los caudales de sus ríos son poco, y para renovar los acuatorios hay que esperar la temporada de lluvias, cada vez más reducido debido al real y peligroso cambio climático.
A esta terrible situación se suma el vertimiento de suciedades en las redes de alcantarillado, cuestión que se aprecia a simple vista en ese mismo reparto, cuando los obreros de la entidad desatascaron una de las tuberías y extrajeron disimiles objetos, entre ellos, pomos, naylons, materiales de construcción, un sinfín de cosas, que no deben ir a parar allí y que generan rompimientos y obstrucciones.
Reparar una y otra vez parece ser el pan de cada día de los trabajadores de la EAA, acción que genera mayores gastos, más horas de trabajo y en ocasiones la sustitución de partes de los tubos.
Aunque existen leyes que protegen esas redes y el grupo de inspectores detectan una y otra vez esas y otras violaciones, la indolencia continúa. Estas indisciplinas repercuten negativamente en el buen desempeño del trabajo encauzado a llevar hasta todos el agua potable y recoger correctamente los desechos.