Lo que dije sobre la agricultura 13 años atrás

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Creado: Martes, 23 Julio 2019 22:01
Publicado: Martes, 23 Julio 2019 22:01
Escrito por Jesús Alvarez López
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El amigo Jorge Llorente de la dirección provincial de la agricultura me hizo llegar un comentario mío que guardó por 13 años que podría repetir textualmente hoy. Dice así: Visito mercados agropecuarios estatales y veo con mis ojos plátano, boniato, calabaza, chopo, tomate, granos. Y en la feria cada domingo, se vende de todo eso y mucho más, habichuela, zanahoria, remolacha, pepino, col, malanga, encurtidos, carne de cerdo. Y pensaba, una cosa es estar insatisfecho, y otra esa crítica injusta que algunos tienen siempre a flor de labios contra la agricultura, por ingenuidad, ignorancia o mala intención. Leí recientemente una edición de Vanguardia de los años 80 en que se ofrecían los extraordinarios percápita de pescado, entregados a la población. Y en la gastronomía, usted llegaba al Central, en el Parque Vidal  a cualquier hora y encontraba de todo,  dulces finos, leche, yogurt, tocineta, jamón. O el célebre Que Bien, que nunca más ha hecho honor a su nombre original ni ha vuelto a ser el autoservicio rápido que fue. Las placitas sin embargo vivían  entonces en eterno bostezo y los productos se vendían por cuota. Ahora para comerse una tilapia hay que mojarse… el pantalón. O es que se perdió la memoria.

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¡Si los demás organismos responsabilizados con la alimentación del pueblo hubiesen avanzado como la agricultura, que ha sufrido además de la escasez de recursos los embates de devastadores ciclones,  sequía, lluvias torrenciales!  En la comercialización de productos agropecuarios se ha regresado a conceptos que jamás debieron perderse. Se puede hablar en informes  de millones de quintales producidos, pero quien sabe lo que cuesta llenar un camión de boniato, deja de creer en las cifras. Lo importante es lo que acopio compra, pesado, y distribuye. Esas si son cifras reales. Y  todavía se contrata poco y no se cumple  lo contratado. O sea si se cumpliera estrictamente la política de poner los recursos allí donde se reviertan en más producción, si se potencia la atención al sector campesino, se sigue fortaleciendo a acopio y se le paga con agilidad  a los productores,  con toda seguridad, se podrá lograr que el abastecimiento a placitas y mercados sea variado y permanente.  Estas palabras escritas en el año  2006 tienen plena vigencia en el 2019.  La agricultura avanza a pesar de que nunca sufrió golpes meteorológicos más crueles ni los recursos materiales fueron más escasos.