Lola mango macho
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- Creado: Lunes, 10 Diciembre 2018 11:42
- Publicado: Lunes, 10 Diciembre 2018 11:42
- Escrito por Yanier Pérez Aguila
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Escrito por Marta Anido Gómez-Lubián, promotora cultural, profesora e historiadora.
A principios del siglo veinte trabajaba en la estación de ferrocarril una morena alta y robusta dedicada al oficio de cargar maletas y paquetes.
Esta honesta y trabajadora mujer recibió el apodo de mango macho precisamente por esa fortaleza física de la que hacía uso en su bregar cotidiano.
Cuando una señora de Santa Clara llamada María Luisa tenía que viajar a La Habana por motivos de salud Lola mango macho la esperaba en la terminal, la cargaba en brazos hasta depositarla en la litera del tren que la llevaría a La Habana.
Al regreso de su estancia en la capital Doña María Luisa era trasladada del tren al automóvil en los seguros brazos de mango macho que se despedía diciéndole respetuosamente hasta que vuelva de nuevo Doña María Luisa que Dios le acompañe y le de salud.
Lola llegó a ser propietaria de un pequeño hostal que llevaba su nombre situado en la calle Luis Estévez y Julio Jover. Ayudó a muchos jóvenes buscándole trabajo y les dio estudios universitarios a sus dos nietas.
