Por Arturo Chang
Los considerables atrasos en el programa de la vivienda en Villa Clara están en un contexto en el cual por la vía de los esfuerzos propios de la población se deben ejecutar el 73,5 % (33 mil 862, de las que 16 mil 987 son mediante subsidios), dato que evidencia la necesidad de que la solución pasa obligadamente por reclamar la participación popular en las comunidades, en el vecindario.
Si en algún momento es imprescindible aplicar los conceptos del Villa Clara con todos, es ahora cuando la provincia aplica medidas para ponerse al día en la construcción de viviendas, cuyos atrasos son considerables.
Como afirma Yudí Rodríguez Hernández, primera secretaria del Partido en la provincia, todas las grandes tareas de la Revolución se han cumplido con el protagonismo de las masas, pues así fue en campañas como la alfabetización o la vacunación antipoliomielítica.
Para explicar la situación y las medidas, el Partido y el Gobierno convocaron una reunión también presidida por Alberto López Díaz, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular con los presidentes de Consejos Populares, cuadros del Partido y el Poder Popular en los municipios.
Yudí Rodríguez enfatizó que el Consejo Popular es escenario principal para lograr la participación popular en esta tarea, que es la primera que debe atenderse casuísticamente con el padrino asignado.
Insistió en organizar el proceso a nivel de barrio, donde debe ponerse de manifiesto la solidaridad, hacerlo con amor por los más necesitados, tener en cuenta las posibilidades de elaborar materiales locales de la construcción y detectar todos los locales, inmuebles vacíos o subutilizados que tengan posibilidades de adaptarse para viviendas.
PRIORIDADES
José Ramón Comas García, Vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial, informó que al cierre de 2017, el fondo habitacional de la provincia era de 294 086 viviendas, de las cuales están en buen estado el 59 % (174 243), regular 27 % (79 272) y malas 14 % (40 581).
Durante el primer quinquenio están priorizadas las afectaciones por fenómenos climatológicos, las precarias (barrios y focos insalubres, cuarterías, ciudadelas, pisos de tierra, edificios críticos con peligro de derrumbe y asentamientos costeros) y las necesitadas de rehabilitación para detener el deterioro.
Hasta julio estaba recuperado el 88,2 % de las afectaciones climatológicas, por lo que están pendientes de solución 6 383.
El déficit habitacional de 79 mil 162 viviendas se prevé resolver en 10 años, con la rehabilitación de 33 mil 111 (42 %), de las cuales 22 mil 185 (67%) serán por esfuerzo propio de la población y 10 mil 926 (33%) por la vía estatal.
Está previsto construir 46 mil 051 (58 %), de las cuales por esfuerzo propio será el 73,5 % (33 mil 862, de las que 16 mil 987 son mediante subsidios).
Si se toma en cuenta que las construcciones estatales alcanzan el 26,5 % (12 mil 189 viviendas), puede apreciarse que el mayor volumen corresponde al esfuerzo propio, con una cifra solo alcanzable a través de la participación popular, tomando las experiencias positivas de las microbrigadas que existieron en años anteriores.
Esas agrupaciones darán a los necesitados la oportunidad de conseguir la vivienda a partir de su esfuerzo, y estarán fundamentadas en los principios de requerirla, disciplina y consagración, adecuado aseguramiento técnico y material y el aprovechamiento estricto de la jornada laboral, entre otros.
En mantenimiento y conservación se ejecutarán acciones menos complejas por parte de la población en una cifra de 21 mil 583 viviendas anuales.
MEDIDAS
Para revertir la desfavorable situación, se insistió en que los permisos, la documentación técnica y los proyectos de urbanización estén como mínimo listos con un año de antelación.
En cuanto a identificar locales estatales subutilizados para adaptarlos como viviendas, se explicó que significan un aprovechamiento de las urbanizaciones y uso racional de recursos materiales, humanos y financieros.
Por considerar que en todos los municipios hay más posibilidades que las ya informadas, se indicó revisar minuciosamente cada localidad para realizar un examen detallado en septiembre.
Se irán sustituyendo las cubiertas ligeras vulnerables ante eventos meteorológicos, y se diversificarán las tipologías y sistemas constructivos en función de los recursos y características de los lugares.
También se orienta crear o extender en cada Consejo Popular la producción local de materiales, incluidos los trabajadores no estatales.
Con énfasis se llamó a organizar y nominalizar hasta el nivel de Consejo Popular el apadrinamiento para atender los casos de subsidios de modo tal que se concluyan las células básicas habitacionales en el menor tiempo posible.
Especialmente se indicó acelerar la terminación, como mínimo de 680 viviendas este año por la vía estatal y del esfuerzo propio, prestar mayor atención a las 132 mil células básicas pendientes del año pasado, y aumentar las cifras del plan a partir del fondo en ejecución y el respaldo de la fabricación local de materiales.
Otras medidas están dirigidas a concluir todas las afectaciones de derrumbes parciales y totales de techo en este año, y solucionar las viviendas a las madres con tres o más hijos menores de 12 años.
INCUMPLIMIENTOS
Al cierre de junio, la provincia incumple las terminaciones, pues de 680 viviendas del plan estatal el real fue de 137 (20 %), se concluyeron 462 células básicas habitacionales (41 % de mil 132 planificadas).
Por esfuerzo propio de la población se culminaron 479, para un total de mil 78 viviendas, de un plan 2 mil 450 a reponer, lo que significa solo el 44 % de cumplimiento.
La secuencia constructiva del fondo en ejecución del plan de Inicio y desarrollo en 2019 está atrasada, pues de 674 viviendas planificadas, hay 328 sin iniciar (49 %).
SUBSIDIOS
Se aprobaron desde 2012 hasta junio, 10 mil 081 acciones constructivas por subsidios, se terminaron 6 mil 945 (69%), quedan pendiente 3 mil 136, de ellas mil 177 células básicas habitacionales que incluyen mil 35 derrumbes totales causados por el huracán Irma.
En junio ejecutaron 150 células básicas habitacionales, cifra que pudiera ser superior si se materializa el apadrinamiento a los necesitados, así como la vinculación con el caso por parte de los organismos correspondientes.
En el plan estatal sólo se terminan 2 viviendas en el mes, pues incumplen todos los municipios, excepto Encrucijada y Cifuentes.
CONSERVACIÓN Y REHABILITACIÓN
En Conservación y Rehabilitación de viviendas, se concluyeron 4 mil 494 acciones, 753 por el sector estatal y 3 mil 741 por esfuerzo propio, que representa el 38 % de las 11 mil 700 planificadas en la etapa.
Los arreglos de fugas e impermeabilizaciones en edificios multifamiliares presentan atrasos que pueden ser resueltos, pero no la rehabilitación integral que está afectada por carpintería.
En sentido general, los incumplimientos son por déficit de tubería galvanizada para las fugas, pintura, limitado uso de la carpintería de aluminio y poco avance en las soluciones alternativas en los impermeables de cubiertas.
Excepto Santa Clara, que de 90 fosas a construir o reparar, sólo ejecutó una y Cifuentes, que de 30 no ha ejecutado ninguna, el resto de los municipios cumplen.
AFECTACIONES CLIMATOLÓGICAS
Quedan por resolver 6 mil 383 afectaciones por eventos climatológicos: 2 mil 401 derrumbes totales, 3 mil 155 derrumbes parciales, 54 techos totales, 350 techos parciales y 423 tipología I.
Santa Clara no solucionó las afectaciones de techos totales ni parciales planificadas terminar en junio, lo que generó el incumplimiento de la provincia.
Los derrumbes totales (2 mil 401) y parciales (3 mil 155) de vivienda, están previstos resolver para el 2020.
PRODUCCIÓN LOCAL DE MATERIALES DE LA CONSTRUCCIÓN
El Grupo Nacional que atiende el Programa d producción local de materiales evaluó de Mal a Caibarién y Camajuaní, pero valoró que todos los municipios están en condiciones de resolver los señalamientos.
Aunque hasta junio no se cumple el plan acumulado, la producción del mes fue superior al precedente en la mayoría de los renglones.
La fabricación mantiene un buen ritmo de recuperación a pesar de la situación crítica del cemento en junio, y las limitaciones del combustible.
De los nueve genéricos principales que hoy se incumplen, los de mayor atraso son: ladrillo, bloques para cerramento, tablillas y fregaderos.
La infraestructura de la producción local se fortaleció este año con 99 equipos y mil 683 moldes que permiten mejorar la calidad y ampliar capacidades para fabricar una vivienda diaria de 70 metros cuadrados.
Existen 17 talleres en las cabeceras municipales, y están incorporados 475 trabajadores en sus domicilios.
A inicios de 2018 se extendieron las bases productivas a 20 Consejos Populares, lo que posibilita que en total haya 41 capaces de suministrar algunos elementos.
Existe capacidad instalada en la industria local para entregar materiales con vistas a una vivienda diaria de 25 metros cuadrados en 11 de los 13 municipios de la provincia.
Antes que finalice año deberán estar creadas las capacidades instaladas para producir los elementos de una vivienda diaria de 70 metros cuadrados en todos los municipios.