Cumplir la disciplina tecnológica: esa es la cuestión
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- Creado: Miércoles, 12 Junio 2019 08:28
- Publicado: Miércoles, 12 Junio 2019 08:28
- Escrito por Jesús Alvarez López
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Cedo con gusto mi espacio a las reflexiones que me hizo llegar un especialista de la agricultura que admiro desde mis comienzos en el periodismo, el compañero Juan Miguel Álvarez Mederos: “Es incuestionable que urge aplicar ciencia y técnica; pero más importante aún, y es el ‘’Talón de Aquiles’’ de la agricultura, hay que lograr disciplina tecnológica. Creo que pudiéramos hacer una moratoria en las investigaciones agrícolas durante un largo período de tiempo y no pasaría nada malo si aplicamos lo que se ha demostrado hasta hoy. Algunos insisten en que el problema que más se debe atender son las nuevas investigaciones. Pero analicemos lo siguiente: el fin supremo de las investigaciones en la agricultura es obtener altos rendimientos. Yo me pregunto, cualquiera de las variedades o clones reconocidas comercialmente hoy en día tienen rendimientos potenciales tres o cuatro veces superiores a los que se obtienen. ¿Por qué no se obtienen? Sencillamente por FALTA DE DISCIPLINA TECNOLOGICA.

Hay dos cuestiones que a mi entender son las que más golpean los rendimientos, además de la falta de algunos recursos. Primeramente, la despoblación de los campos. No es frecuente encontrar cultivos con más de 90 % de población. El otro factor son las malezas o malas hierbas que son responsables a nivel mundial del 30 por ciento de las pérdidas en los cultivos. En este último aspecto se comete el grave error de sentirnos satisfechos cuando eliminamos la hierba que permaneció semanas en los campos, sin percatarnos que ya hizo el daño al competir por los nutrientes, el agua y la luz, además de haber sido hospederas de plagas y enfermedades. Podemos preguntarnos: es que en lo referente a nuevas variedades o clones queremos crear una que resista la falta de fertilizantes, falta de riego, mala preparación de tierras, mala agrotecnia etc. Me parece imposible que aparezca un cultivar cualquiera que resista estas barbaridades. Y termina Juan Miguel su mensaje: Yo comencé en la Agricultura en 1967 (hace 52 años) en el central Baraguá de Ciego de Ávila. Fui el primer técnico que llegó allí. Los jefes eran iletrados y las cañas rendían 80 mil arrobas por caballería. Pero había una disciplina que le roncaba. Finalmente me envia sus criterios sobre el personal técnico que debe formarse y que en otro momento compartiré con ustedes. Suscribo cada una de sus palabras.
